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AMORES QUE MEDIO MATAN...

La Co-dependencia en las Relaciones Amorosas

Muchas personas vienen a mi consultorio por problemas resultantes de una dependencia afectiva extrema. Es común escucharlas decir: "Me estoy ahogando pero sin ella no puedo vivir". La co-dependencia amorosa impide establecer relaciones de pareja constructivas. La adicción afectiva que generan los amores tóxicos muestra características similares a cualquier otra adicción pero con ciertas peculiaridades adicionales que es necesario precisar.

¿Por qué las personas aceptan relaciones empobrecedoras o destructivas? A mayor necesidad afectiva mayor dificultad para responder esta pregunta.Quien necesita desproporcionadamenteel amor de su pareja prefiere sufrir su compañíaque padecer la soledad. Por el contrario, quien no necesita ser "tan amado" por su compañero, está en mejores condiciones de reconocer el intercambiolastimoso que se está gestando y de tomar decisiones pertinentes en consecuencia.

La adicción afectiva es una dolencia que tiene cura y sobre todo que puede prevenirse. Contradiciendo lo que la mayoría de la gente, los medios de comunicación y la sociedad en general nos dicen sobre el amor, me atrevo a afirmar que es posible amar intensamente a una persona y conservar la independencia personal. Esto, al tiempo que se cuida y se hace crecer el vínculo amoroso. ¡Entregarse amorosamente no significa "borrarse" a uno mismo para perderse en el otro!

El amor dependiente más que un acto de cariño desinteresado y generoso es una forma de rendición personal guiada por el miedo. El fin del mismo es preservar al ser amado y evitar la ruptura y con ella el abandono. Hay quienes llegan a despersonalizarse para conservar a su pareja llegando a asumir la obediencia no cuestionada, a adherirse a sus normas y principios ya subordinarse en un modelo de dominio-sumisión. Afirmar "Mi existencia no tiene sentido sin él" es el primer paso para una vida sin rumbo y sin propio significado.

¿Se pueden eliminar las ataduras psicológicas y mantener vivo un vínculo amorosos? Sí, pero para entender esto hemos de reconocer quese sabe más de la falta de amor que del exceso afectivo. A las personas en general les interesa más el tema del desamor y sus consecuencias que la presencia evidente de un "amor desmedido". No es extraño escuchar plácidos comentarios como "Su amor es tan grande que no hacen nada el uno sin el otro".

Podemos entender la co-dependencia afectiva como un apego amoroso exagerado, como una obsesión desmedida por el ser amado. Una vez disparada la dinámica co-dependiente es muy difícil de detener. Son muchos los rasgos que caracterizan un amor de este tipo: la necesidad afectiva constante, laidealización distorsionada de la pareja, la mutua demanda incesante, la urgencia de completarse en el otro en vez de complementarse con la relación.

En este tipo de vínculos amorosos existe un alto nivel pasional y una sexualidad compulsiva sin importar la calidad de la misma. La sensación de haber encontrado al "amor perfecto" y el miedo a perderlo, guían la conducta de la persona. El deseo de estar unidopermanentemente genera mucha zozobra y da paso a lainmensa ansiedad ante la ausencia del ser amado. La presencia del otro, bálsamo adictivo, da una temporal sensación de plenitud existencial.

Sobra decir que sostener un amor de este tipo en el tiempo no solo impide la comunicación y el disfrute mutuo, sino que termina minando la libertad e igualdad para dar entrada a la posesión, los celos, la asfixia, el empobrecimiento mutuo y en muchos casosla violencia.

Presos de una cultura que favorece la fantasía del amor total, sospechamos que las personas que se relacionan de manera equilibrada, pausada y respetuosa, no se quieren ni se importan de verdad.Pareciera que la madurez emocional se considera indiferencia, falta de sensibilidad o poco interés por la pareja.

El auténtico amor promueve el afecto sin la opresión, pone distancia ante lo enfermizo y perjudicial y vuelve a acercarse con mesura y ternura cuando el contacto es oportuno y constructivo. Esta manera de actuar no es egoísta, todo lo contrario: es parámetro del sano amor propio y del auténtico interés en la relación. Amar maduramente nos permite decir: "me gusta que estés a mi lado, me alegra tu presencia, te disfruto; pero si no estás, aunque te extrañe y me hagas falta. puedo seguir adelante".

El amor co-dependiente desgasta y enferma, deteriora física emocionalmente a quienes lo viven y destruye la relación amorosa. ¿Cuáles son las características de la inmadurez emocional que están en la base de este tipo de vínculos?:Me atrevo a afirmar que las personas emocionalmente inmaduras tienen dificultades para manejar el sufrimiento, la frustración y la incertidumbre.

Es común disfrazar esta deficiencia afectiva como una sensibilidad especial, tendencia a la fragilidad y a la inocencia, pero la realidad es que el escaso autocotrol y la falta de autodisciplina se relacionanmás con la incapacidad de manejarse emocionalmente que con un tipo de personalidad sensible y delicado.

Las personas emocionalmente inmaduras presentan cuatro características principales:
  1. Bajos umbrales para el sufrimiento.
  2. Poca tolerancia a la frustración.
  3. Incapacidad para posponer la gratificación.
  4. Intolerancia a la incertidumbre.
Se requiere de cierto aplomo y capacidad de correr riesgos para conquistar el territorio del amor. Sin duda el amor puede cuidarse y hacerse crecer, pero creera rajatabla que "si es verdadero será eterno" llega a ser arriesgado. Aferrarse a que una relación dure para siempre requiere ignorar la complejidad, la contradicción y la ambivalencia del amor.

Toda relación amorosa es un riesgo: el amor es al mismo tiempo atractivo y peligroso. Así como nos arropa y cura, nos duele y desestabiliza. El amor es poco previsible, confuso y difícil de domesticar. La incertidumbre forma parte de él como de cualquier otra experiencia. Esto contradice la creencia milenaria de que el amor "todo lo puede y todo lo soporta". Amar co-dependientemente es afirmar a cualquier costo: "nunca nos dejaremos de querer".

¿Vale la pena cambiar una pizca de bienestar y protección inmediata por una vida insufrible? ¡Se paga tan cara la fantasía de seguridad, de estabilidad y confiablilidad! El temor al abandono puede llevarnos a renunciar a una convivencia pacífica y tranquila.

Esta encrucijada sólo puede resolversebien si aceptamos la posibilidad de "morir" por falta de ese amor que consideramos tan imprescindible. Asumir ese reto, tomar consciencia de que los vínculos neuróticos empobrecen al individuo y acaban con el amor, es el primer paso que tenemos que dar. Las buenas relaciones son para disfrutarlas y las malas para terminarlas.

Si logramos integrar este mensaje seremos capaces de aplicarlo y de conquistar tres retos muy importantes:
  1. Evitar sufrimientos innecesarios. Si a pesar de la aflicción que genera y los fantasmas de la soledad interrumpimos la relación enferma ejercitamos una importante conducta de autoafirmación que refuerza nuestra seguridad personal y nos habilita a aprender del fracaso.
  2. Aprender del fracaso: Solo quien puede detectar y analizar las razonesde sus fracasado está en condiciones de rectificar los errores cometidos y perseverar en alcanzar la meta deseada. Fracasar es aprender, y este aprendizaje facilitaráéxitos posteriores.
  3. Enriquecer la vida afectiva: no se trata de dejar a unas personas para conocer a otras, sino de saber abandonar las relaciones que empobrecen o violentan en el presente para no hipotecar nuestro futuro por ellas. Quien no es capaz de reconocer que la relación no funciona, dificulta sus opciones de generar otra que sí pueda funcionar.
Trabajar en el conocimiento personal, en el rescate de nuestros recursos y en el desarrollo de nuestra valía personal, es el camino para establecer relaciones saludables y satisfactorias. El trabajo hacia la autonomía y la autosuficiencia es tarea central para la madurez emocional. No "poner todos los huevos en la misma canasta" repartirá nuestros quereres que en distintos intereses, amistades, sueños, propósitos, permitiéndonos interpretar diversos papeles en nuestra vida ya que"no solo de ser pareja vive el hombre".

¡Atrévete a explorar nuevas posibilidades de vida y asume riesgos responsables! Esto te ayudará a tolerar mejor el dolor y la frustración. Permitirá que tus fuentes de gozo y satisfacción se dispersen en diversos puntos y que diversas áreas de tu vida se desarrollen y estimulen tu camino. Salir de tu zona de confort ayuda a que el miedo se remplace por una ansiedad simpática que lleva a la sorpresa, a la novedad y al asombro.

Recuerda: ¡Las relaciones buenas son para disfrutarlas, las malas para terminarlas!